Seguridad para el público… y frente al público

Lograr niveles adecuados de seguridad en instalaciones públicas a menudo implica moverse en la delgada línea que hay entre garantizar al contribuyente su derecho constitucional de acceso, y comprometer la seguridad de los visitantes y funcionarios que trabajan allí.

Según Michael L. Plumb, director de seguridad del ayuntamiento de Columbus (Ohio), la seguridad pública es un campo que ha recibido más atención en los últimos diez años. “Los eventos del 11-S marcaron un giro en la seguridad pública. Hasta entonces, uno llegaba a un aeropuerto y se montaba en su avión sin más”, afirma. “Era un territorio abierto.”

A diferencia de la mayoría de las empresas privadas, los ayuntamientos y centros municipales suelen ocuparse de un espectro muy amplio de operaciones que abarca desde colegios, bibliotecas e instalaciones deportivas hasta tribunales y empresas de servicios públicos. Las instalaciones públicas están para servir al público, y sus empleados deben interactuar con personas de todo tipo y condición.

“Los eventos del 11-S marcaron un giro en la seguridad pública. Hasta entonces, uno llegaba a un aeropuerto y se montaba en su avión sin más”, afirma. “Era un territorio abierto.”

Algunas profesiones como la enseñanza, las labores sociales o la de bibliotecario son más vulnerables que otras, con la presión añadida de tener que gestionar un número mayor de casos y clientes, muchas veces con presupuestos reducidos.

“A medida que el trabajo y el número de usuarios aumentaban con los años, la seguridad se fue convirtiendo en un problema cada vez mayor”, señala Warren Graham, que trabaja como asesor de seguridad en Carolina del Norte (EE.UU.) y es autor de The Black Belt Librarian: Real World Safety & Security. “Cada vez venía a la biblioteca más gente con el tiempo justo, debido a sus muchas ocupaciones, y además queriendo que se les atendiera a su manera y de forma inmediata. También acudían cada vez más personas sin hogar y con problemas mentales, ya que no tenían ningún otro sitio a dónde ir.”

Instalaciones diversas que requieren seguridad

“Es difícil encontrar soluciones de seguridad ‘para todos’ que puedan cubrir las necesidades de operaciones tan diversas”, dice Richard Buske, director de seguridad del municipio de Sollentuna, en el norte de Estocolmo, al cual pertenecen unas 100 instalaciones. “Solemos usar tecnologías de seguridad distintas en función de las necesidades específicas de cada instalación. Analizamos al detalle los riesgos y vulnerabilidades, y ajustamos las medidas de seguridad a los resultados.”

Algunas instalaciones municipales exigen una mayor seguridad: “Los juzgados son los puntos más vulnerables del ayuntamiento, y presentan la mayor necesidad de protección en cuanto a detectores de metal, máquinas de rayos X, accesos de tarjetas y registros, ya que a ellos acuden personas claramente afectadas por todo tipo de incidentes”, dice Plumb. “Estamos en un espacio abierto donde no solo hay delincuentes sino también sus familiares, amigos y víctimas, así que puede pasar de todo. Y además están allí los cargos electos, los jueces y muchas otras personas que necesitan protección.”

“Soy un gran partidario de las cámaras”

Prohibir la entrada a la gente, como haría una empresa privada, no es una solución en este caso. En vez de eso, muchos centros municipales deben utilizar cámaras de vigilancia y medios similares para evitar incidentes.

“Una cámara tiene efectos disuasorios por sí misma”, afirma Plumb. “En las tiendas suelen estar ocultas, pero en los centros municipales conviene recordar a todos que la cámara está allí. Nuestras cámaras de vigilancia en los barrios suelen estar dentro de grandes cajas blancas con el emblema de la policía local bien visible.”

Graham está de acuerdo: “Soy un gran partidario de las cámaras, y tanto la entrada como la salida deben estar bien provistas de ellas. Si se expulsa a alguien, una cámara DVR registra su imagen, y así todos los empleados sabrán a quién deben prohibir la entrada en el edificio. Si alguien sale de la biblioteca acompañado de un niño, se puede enviar su imagen a la policía inmediatamente. Un sujeto problemático con cierta experiencia enseguida advierte la presencia de un cámara, lo cual tiene un gran efecto disuasorio.”

Para ser de utilidad máxima, las cámaras lógicamente deben estar integradas en un sistema en el que haya servidores, software, monitores, centros de alarma y sistemas de cierre y acceso.

A la cabeza de la seguridad municipal

Al llevar este concepto un poco más lejos que la mayoría de los ayuntamientos, el de Columbus ha sido citado como “ejemplo a seguir en cuanto a seguridad municipal” tras haber completado recientemente la unificación de controles de accesos a todos sus edificios en un único punto central. La unificación de muchas instalaciones del ayuntamiento bajo una red basada en IP ha permitido una sucesión de actualizaciones tecnológicas, entre ellas la instalación de control de accesos y vídeo en todo el ayuntamiento. Para su control de accesos, Columbus utiliza tarjetas de HID, las cuales otorgan accesos por medio de lectores de proximidad, combinadas con cerraduras magnéticas en la puerta. Todas ellas van conectadas a un mismo sistema centralizado.

“Un sistema de IP centralizado también es muy fácil de actualizar, y a largo plazo te ahorra muchísimo dinero”, añade Plumb. “En vez de gastar un montón en instalar un servidor y un panel de control de accesos en cada edificio que se añade, las instalaciones con un máximo de 16 tarjetas utilizan Matrix System Gateway (SMS) para comunicarse con el servidor base del ayuntamiento.”

Aunque aún no se han verificado del todo los datos oficiales, Plumb afirma que la delincuencia en Columbus parece haber descendido desde la instalación del nuevo sistema centralizado de seguridad.

Plumb explica que los avances tecnológicos, unidos a una subvención del US Department of Homeland Security, han sido vitales de cara a este progreso: “El sistema analógico de los años 90 que utilizábamos había agotado su ciclo vital y había opciones mejores en el horizonte: cámaras HD, nuevos sistemas de cierre y software… Al pasarnos a un sistema basado en IP hemos podido establecer un punto de control centralizado, lo cual nos permite supervisar mucho más que con el sistema analógico, en el que la posibilidad de almacenar imágenes era tan limitada como la calidad de sus imágenes de vídeo. Con el software que estamos usando, podemos conectar 64 cámaras simultáneamente a una pantalla. Podemos elegir y cambiar el tamaño de la imagen a nuestro gusto, usando la cámara que más nos convenga.”

Control Centralizado

Con la aparición de las cámaras pan-tilt-zoom (PTZ), mucho más asequibles, el personal de seguridad de Columbus puede controlar las cámaras a distancia y hacer un seguimiento de cualquier cosa que haya hecho saltar un sensor de movimientos o la alarma de una cerradura. “En vez de una cámara fija con un único ángulo de visión, se puede usar esa cámara para rastrear cualquier cosa que se mueva en su campo de visión. Al estar motorizada, no solo se puede hacer un zoom, sino que se puede mover toda la cámara y seguir a un intruso de una cámara a otra”, explica Plumb.

Este sistema basado en IP permitió a Columbus incorporar sin problemas todas las cámaras que había instaladas en la zona, con lo cual ya hay 320 cámaras formando parte del sistema y 200 más en preparación.

Por Jonas Rehnberg

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